Curioso dato este y por eso me he decidido a comentarlo. Resulta que según contaba ayer “The New York Times” en su sección de tecnología (ver aquí) los Data Centers (Centros de Proceso de Datos, C.P.D.) no tienen el apetito eléctrico esperado. Desde luego es una mala noticia para ENDESA, Gas Natural Fenosa y similares, pero para mí es una estupenda e interesante noticia.

A nadie se le escapa que seguramente esto se debe a la dichosa crisis, sí, seguro, pero mucha de esta ausencia de apetito eléctrico está ocasionada, como bien explica la noticia, por el incremento en el último lustro del uso de la virtualización y por una mejora más que notable en la reducción de consumo gracias a las nuevas tecnologías hardware. Los chips son ahora más eficaces y eficientes y con una única máquina física,  encima, podemos tener 4, 5, 6 servidores virtuales que hacen la misma labor que uno físico consumiendo recursos de manera altamente optimizada.

Por desgracia, durante las dos últimas semanas y debido a un maldito rayo que cayó donde no debía, he mirado con mucha frecuencia un rack de servidores con 6 máquinas físicas conectados a una cabina de discos con unos cuantos Teras, y no paraba de sorprenderme que allí realmente estuviesen funcionando 26 servidores virtuales. Y lo más bueno es que en septiembre debo desplegar allá unos cuantos más. Con los recortes de presupuesto no os podéis ni imaginar lo contento y privilegiado que me siento de poder usar entornos virtualizados.

Os dejo con este vídeo que José María González me enseñó un día en uno de los estupendos cursos que imparte sobre VMware y virtualización, para que reflexionéis un poco sobre lo que he dicho y luego, si sois CEO o CFO, penséis en vuestra cuenta de resultados. Ah, y por cierto, lo que veréis en el vídeo sucede automáticamente sin intervención humana gracias a VMware DPM (VMware Distributed Power Management).

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